En este duelo por turnos, disparar en línea recta casi nunca funciona. En Aim Clash, tú y tu rival se turnan para lanzar un único misil, y entre los dos hay una arena llena de obstáculos. El misil rebota en ellos, así que el reto está en encontrar el ángulo que lo haga rebotar hasta tu rival.
Cuando sea tu turno, elige la dirección del misil con el ratón o tocando la pantalla, y dispara. El misil rebota en cada obstáculo que golpea. Si alcanza a tu rival, ganas la ronda. Después le toca a él intentar lo mismo. Una flecha blanca detrás de tu personaje te indica cuál es el tuyo. Hacen falta unos cuantos tiros para pillarle el truco a los rebotes, y a partir de ahí cuesta dejar de jugar.