Puntos y más puntos de colores: así es Dot Lines, un puzle fácil de jugar que, una vez empiezas, cuesta muchísimo dejar.
El tablero está lleno de puntos de colores. Tu objetivo es unir los puntos del mismo color trazando líneas entre ellos. Completa todas las conexiones para terminar el nivel y batir tu récord. Cuantos más niveles superas, más sube la dificultad, con más puntos y distribuciones más complicadas de resolver.
Es un rompecabezas tranquilo que gusta a los fans de los puzles de cualquier edad. Sus colores vivos lo hacen especialmente atractivo para los más pequeños que están aprendiendo a planificar.