Dos boxeadores stickman que apenas se tienen en pie, en el centro de un ring y listos para pelear: eso es Drunken Boxing. Se mueven a izquierda y derecha buscando el golpe decisivo, y sus piernas inestables hacen que cada intercambio sea impredecible.
Cada boxeador tiene una barra de vida y una barra de fuerza de golpe. Al acertar golpes, la vida de tu rival baja; si te golpean a ti, baja la tuya. La fuerza de golpe se recarga sola, así que nunca te quedas sin ella del todo, pero el momento importa: cuando tu rival ataca, retrocede y defiéndete en vez de intercambiar golpes. Cuando a un boxeador se le acaba la vida, sale noqueado del ring y empieza la siguiente ronda.