Ojos y manos tienen que trabajar juntos en este juego de reflejos. Desde lo alto de la pantalla caen bolas de colores, y tu pistola de pintura puede disparar varios colores. Acierta la combinación para hacerlas estallar.
Fíjate en el color de cada bola que cae y dispárale ese mismo color. Si coincide, explota. Si disparas el color equivocado, por ejemplo azul a una bola amarilla, pierdes la ronda. En el modo para dos jugadores compites por puntos con un amigo, y el primero que se equivoca le da un punto al otro.