Red Hands es el juego de palmadas en las manos al que muchos jugamos en el colegio: un jugador intenta darle un manotazo en las manos al otro, y el otro intenta apartarlas a tiempo. Quien recibe demasiados golpes acaba con las manos rojas. Esta versión mantiene las reglas y añade opciones absurdas, como jugar con manos de esqueleto, patas de animal, pinzas de cangrejo y más.
Los jugadores se turnan para atacar y defender. La pantalla muestra Attack (atacar) en el lado del jugador al que le toca y Dodge (esquivar) en el otro, así siempre sabes quién es quién. El atacante intenta dar la palmada y el defensor intenta retirar la mano justo a tiempo. Engañar a tu rival es tan importante como la rapidez: un amago puede hacer que esquive antes de tiempo.