Tranquilo y lleno de color: así es Roller Splat!, un puzle de laberintos. Una bola de pintura muy viva espera en un laberinto blanco impecable, y cada vez que rueda deja tras de sí un rastro de pintura brillante. ¿A quién no le gusta una buena mano de pintura?
Desliza hacia arriba, abajo, izquierda o derecha para que la bola ruede. Sigue avanzando hasta chocar con una pared y pinta cada casilla por la que pasa. Tu objetivo es cubrir todos los pasillos y rincones del laberinto. A algunos rincones solo se llega desde una dirección concreta, así que el orden de tus movimientos importa. Cuando todo el laberinto está pintado, el nivel queda superado.