Hay rompecabezas que nunca pasan de moda, y Tetris, el clásico de bloques que caen, es el mejor ejemplo. En cuanto empiezas, es muy fácil engancharse.
Desde arriba de la pantalla caen bloques de diferentes formas. Muévelos y gíralos para encajarlos en la parte de abajo. Cuando completas una fila sin huecos, desaparece y sumas puntos. Sigue despejando filas, porque si los bloques se amontonan hasta arriba, se acaba la partida.
Un rompecabezas eterno que entrena la visión espacial y la rapidez para decidir. Lo disfrutan jugadores de todas las edades, de principiantes a expertos.